lunes, 3 de marzo de 2008

¿Donde está?



Esa es la pregunta que me hago los últimos días al menos.

Si algún lector chiapaneco sabe de su paradero, "cualquier información bien la pagaré".

Su nombre: Angelina, para muchos de ustedes ese nombre no requiere ninguna explicación, se saben muy bien la historia, si no es el caso en pocas palabras, ella es la persona a la que yo nombraba como el amor de mi vida.


Bueno esto salé a colación porque es la razón de ser del siguiente escrito. Si bien tiene una forma humilde, creo que es muy sincero, para mi significa demasiado. De pronto una cuartilla se volvió en el fin de una etapa, el resumen de 7 años de mi vida llenos de esa sensación de no querer perder ni un segundo. Espero les guste y a los puristas; no se burlen de la última parte así lo pensé y no lo pienso cambiar.

Mi adiós*

Ha llegado el momento del fin,
justo ahora que te incrustas en mi inmortalidad.
Te convertiste en los sueños nunca alcanzados.
Hasta hoy, determinaste mi pasado, presente y futuro

Ahora tu presencia me ensordece hasta la locura,
lugar del que no salgo desde aquel momento;
en el cual la libertad en mis labios abdicó,
frente a la promesa del lugar donde no importa el ser
si no puede reflejarse en tus ojos.
Donde la coherencia se mueve con las notas
de la palabra te amo.

Pero ha llegado el momento de negarte
en un intento desesperado por desconocerme.
Hoy se acaba el mundo como debería ser,
se abre camino a una nueva clase de historia
donde no existe lo real.

Mi verdad ya no la dispones
Soy arrastrado por el tiempo y el destino,
cuando mi única intención es robármelos y desaparecerlos.
Para no decirte adiós,
aunque estoy seguro que esa palabra borrará el tiempo,
junto al primer rayo de luz,

de lo único que existe en el mundo... tú.

Me enseñaste a perseguir las estrellas
para darme cuenta que aun ahí son inalcanzables.
Evaporare mis lágrimas,
regalaré al mundo un poco del todo,
viviré en mis recuerdos,
prestaré mi cuerpo a otra persona
y mi alma desaparecerá
antes de que exista la esperanza de olvidarte

Hoy no me despido de ti, me despido de mi
antes que esta obligación suicida acabe con tu presencia.
Gracias por la oportunidad de abrir los ojos cada mañana
y reconocer que la nada existe, negándola al llenar tu mi vida.
Porque te conozco a ti, a ti amor de mi vida
Gracias por ser mi ángel.

*Apéndice

Hoy los sueños recurrentes en mi cabeza
Abren camino a pasajes eternos.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Pobre en forma... SHOW ME THE MONEY! Por lo menos ya no escribes así, felicidades.